Desde el aparcamiento de Cotos salimos por la carretera que sube a las pistas de Valdesquí, dejándola en breve para tomar un camino a la izquierda, cruzar la barrera y comenzar nuestra verdadera aventura por campo.
Muy poco después nos encontramos con la primera joya de la ruta, la Poza Sócrates, nombre que se debe a un antiguo jugador del Atlético de Madrid, que vivió por la zona y restauró la poza para baño de los chavales del lugar.
Seguimos descendiendo paralelos al arroyo, disfrutando de sus cascadas y pozas, hasta llegar a una zona más escarpada y resbaladiza, junto a lo que parece un pequeño cortafuegos y que nos conduce a la segunda joya del recorrido, un impresionante Tejo, que a su espalda esconde un gran secreto. Sobre la cascada que se ve y tras cruzar un estrecho pasillo de piedra(mejor pasar sin mochilas), nos encontramos con una impresionante cascada oculta. ¡¡Qué maravilla!!
Tras este descubrimiento seguimos nuestro camino por una pista mucho más ancha, en la que podemos observar a la izquierda otra famosa poza, la Poza Joselu. Y posteriormente, adentrarnos en el Valle de la Angostura, con sus innumerables pozas y cascadas. Lo recorremos hasta el conocido Puente de la Angostura, lo cruzamos y ya desde ese punto nos queda la vuelta, toda ella en subida, más alejada del arroyo, pero también por sombra, gracias al frondoso pinar que rodea toda la zona.
Ruta sencilla a pesar de la distancia y el desnivel, con mucha sombra, ideal para verano y que algún día repetiremos en sentido contrario, para dejarnos todo lo bonito de la ruta para el final.