Ruta larga y con considerable desnivel para subir los picos Veleta y Mulhacén en Sierra Nevada.
Se trata de un recorrido sin dificultades técnicas (excepto el "Paso de los Guías", que lo hicimos a la vuelta, aunque no es necesario pasar por él), pero no hay que olvidar que estamos hablando de alta montaña y pueden surgir complicaciones, incluso en verano.
Considero que unas 10-12 horas puede ser un horario razonable para este recorrido, incluyendo los descansos. Nosotros fuimos a ritmo fuerte, aunque no corriendo.
El Mulhacén, con sus 3.479 metros de altitud, es la montaña más alta de la península, por encima del Aneto, y la segunda española por detrás del Teide. Esa altitud de casi 3.500 metros hay que tenerla en cuenta a la hora de preparar la ruta, aunque se encuentre al sur de la península y el tiempo suele ser habitualmente favorable en los meses de verano.
Aunque el objetivo principal era el Mulhacén, aprovechamos para subir también al Pico Veleta, que nos quedaba casi de paso.
Fuimos en coche hasta Hoya de la Mora, el último parking a 2.500 metros de altitud. A partir de aquí (aunque la carretera sigue su curso hasta prácticamente la cima del Veleta) no está permitida la circulación a vehículos sin autorización.
Tuvimos un día perfecto para la montaña, son sol y temperatura agradable y casi sin viento.
Desde el inicio del recorrido teníamos a la vista al primer objetivo de la jornada: el Veleta. Parece que está más cerca de lo que en realidad está: más de 5 kilómetros de subida. El sendero va atajando las curvas de la carretera y haciendo una subida prácticamente directa.
Es una ascensión sencilla hasta alcanzar la cresta noroeste de la montaña. En este punto fuimos avanzando por debajo de la arista (por el suroeste de la misma), pero el terreno es algo incómodo, con bloques de roca.
Al alcanzar la cima, disfrutamos un rato de la misma y comenzamos el descenso hacia el refugio de la Carihuela. Tramo sencillo, con sendero marcado e hitos.
Una vez en el refugio, cogimos la pista que va hacia el Mulhacén (hay que girar bruscamente hacia la izquierda para ello); un camino sencillo, con poca pendiente y fácil de andar.
Son más de 4 kilómetros de pista, con bonitas vistas, pasando por el Paso de los Machos, el Collado del Lobo y el Portillo de Río Seco.
La abandonamos, desviándonos a la izquierda, para subir al Collado de Loma Pelada, ya muy cerca del Mulhacén.
Desde este collado las vistas son espectaculares: La Laguna de la Caldera a nuestros pies y el Mulhacén justo enfrente.
Solo nos quedaba bajar al refugio de la Caldera y la última subida al Mulhacén.
La subida a la cima sigue un sendero por terreno pedregoso y descompuesto, sin especial dificultad.
En la cumbre nos encontramos con un vértice geodésico encima de los bloques de roca (aparentemente el punto más alto) y un gran hito de piedras unos metros más al oeste.
La vuelta la hicimos por el mismo sitio, excepto dos tramos:
-En la cara sur del Veleta atajamos por el "Paso de los Guías". Se trata de una vira que supera un cortado; vira expuesta y equipada con cadenas; es fácil, pero hay que ir con precaución.
-El Pico Veleta no lo subimos de nuevo y continuamos por la pista rodeándolo por su cara oeste.
En definitiva, se trata de una ruta preciosa, pero dura. En temporada estival y sin neveros no debería tener otra dificultad que la altitud y el esfuerzo físico (el "Paso de los Guías" se puede evitar si se quiere, como decía antes), pero quiero insistir en que el respeto a la montaña debe ser máximo, sobre todo cuando hablamos de cotas superiores o cercanas a los 3.000 metros.
Y cuidado con el mal de altura: el cuerpo no responde igual a nivel del mar que a 3.000 metros. Mi experiencia es que el primer día a esas altitudes los mareos son habituales.