Esta espectacular ruta en pleno corazón del Parque Nacional de Sierra Nevada es una de las travesías más impresionantes para conocer la cara más agreste y de "malpaís" de la media montaña granadina. El itinerario discurre por terrenos kársticos e imponentes formaciones de arenas dolomíticas (esos característicos desiertos blancos y grises), ofreciendo panorámicas brutales de Los Alayos, el cañón del río Dílar y el colosal Trevenque.
Ficha Técnica de la Ruta (Circular)
Tipo de trazado: Circular.
Distancia: Aproximadamente 17 kilómetros.
Desnivel positivo: Unos 800 metros acumulados.
Dificultad: Media - Alta. Aunque no requiere escalada técnica, exige una excelente forma física debido al terreno inestable de arenas sueltas (donde avanzar cuesta el doble) y fuertes pendientes de bajada y subida.
Tiempo estimado: Entre 6 y 7 horas a ritmo constante.
El Itinerario Paso a Paso
1. Inicio en el Canal de la Espartera
La ruta suele arrancar en las inmediaciones de la Fuente del Hervidero (Cumbres Verdes, La Zubia), continuando en coche o a pie hasta el inicio de la pista del Canal de la Espartera (donde hay un pequeño llano para aparcar). Comenzamos caminando llanamente en paralelo a este antiguo canal de agua, con unas vistas espectaculares a nuestra derecha del tajo que ha excavado el río Dílar y el perfil afilado de Los Alayos.
2. Ascenso al Collado del Pino
Dejando atrás el carril del Cortijo Sevilla, nos desviamos para iniciar la subida hacia el Collado del Pino. Este tramo se vuelve exigente y empinado. Conforme ganamos altura, la vegetación arbórea disminuye y el paisaje se vuelve cada vez más alpino y kárstico. Al coronar el collado, la recompensa es una impresionante panorámica del valle alto del río Dílar y las cumbres más orientales de la media montaña.
3. Descenso a la Dehesa de Dílar
Desde el collado iniciamos una bajada pronunciada hacia el entorno de la Dehesa de Dílar. Esta zona baja de pastizales y matorral de alta montaña contrasta fuertemente con las paredes calizas y dolomíticas que la rodean. Es un tramo perfecto para recuperar el aliento, rodeados de una biodiversidad botánica única (con numerosos endemismos de Sierra Nevada adaptados a vivir en suelos de dolomía).
4. El "Desierto Blanco": Arenales del Trevenque
Tras conectar con el fondo del valle o remontar buscando las faldas del "Rey de la Media Montaña", nos adentramos en el tramo más espectacular y duro de la jornada: los Arenales del Trevenque. Caminarás por una gigantesca rambla y laderas cubiertas de una densa capa de arena blanca suelta de origen dolomítico. El paisaje parece sacado de otro planeta. La sensación es similar a caminar por una duna de playa, pero a más de 1.600 metros de altitud y flanqueados por las imponentes paredes del Trevenque.
5. Regreso por los Llanos de la Espartera
Tras superar el esfuerzo de los arenales, la ruta conecta con la vereda o pista forestal tradicional que rodea la base del Trevenque (pasando cerca de la mítica senda que sube a su cumbre) para regresar de manera tendida y descendente hacia los Llanos de la Espartera y nuestro punto de partida.
Recomendaciones Especiales para los Arenales
Protección contra la arena:
Al caminar por arenas dolomíticas tan finas y sueltas, es muy común que entren piedrecitas en el calzado. El uso de polainas bajas de montaña (trail/senderismo) es un truco excelente para evitar tener que descalzarte cada diez minutos.
Bastones de senderismo: Son obligatorios. En las subidas y llanos de arena te proporcionarán los puntos de apoyo necesarios para no resbalar hacia atrás en cada paso, ahorrándote hasta un 25% de energía.
Agua y Sol: El terreno blanco de los arenales actúa como un espejo gigante, reflejando la radiación solar de forma extrema. Lleva protector solar de factor alto, gafas de sol y al menos 2,5 litros de agua, ya que no hay fuentes operativas durante este exigente bucle.