La ruta circular por los barrancos de Aldeire (Arroyo del Gallego, Benabre y Río Benéjar) es uno de los secretos mejor guardados y más espectaculares de la cara norte de Sierra Nevada, en la comarca del Marquesado del Cenete. A diferencia de otras rutas más masificadas, este itinerario te sumerge en una sucesión de umbrías indómitas, cauces cristalinos y un dosel boscoso idílico que cambia drásticamente de color con las estaciones. [1, 2, 3]
Ficha Técnica de la Ruta (Circular) Tipo de trazado: Circular. Distancia: Aproximadamente 15 a 17 kilómetros (dependiendo de las incursiones por los lechos de los barrancos). Desnivel positivo: Unos 650 metros acumulados. Dificultad: Media - Alta. Aunque gran parte transcurre por pistas o veredas claras, el avance por el fondo de los arroyos tiene tramos espesos de vegetación, cruces de agua y terreno algo técnico. Tiempo estimado: Entre 5 y 6 horas. [1, 2]
El Itinerario Paso a Paso 1. Salida de Aldeire por el Barrio de Triana La ruta se inicia directamente desde el pueblo de Aldeire. Saliendo por el Barrio de Triana, se toma un carril de tierra que progresa entre campos de almendros. Desde el inicio empezarás a escuchar el murmullo del Arroyo del Gallego, el cual discurre a tu derecha. [1, 2] 2. Remontando el Barranco del Gallego A medida que el carril se estrecha, te adentrarás plenamente en el Barranco del Gallego, que es el tributario más occidental del Benéjar. Este tramo es una delicia sombría y evocadora. El sendero zigzaguea cruzando el cauce en varias ocasiones bajo la sombra de viejos castaños centenarios, chopos y alisos. Conforme ganas altura hacia el carril principal del Marquesado, el entorno se vuelve más cerrado y salvaje. [1, 2, 3, 4] 3. Transición por las altas lomas y Arroyo de Benabre Tras conectar con las pistas forestales superiores a media altura (donde se cruzan tramos de repoblación de coníferas), la ruta rodea las lomas buscando la vertiente oriental para enlazar con la junta de los ríos y el recóndito Arroyo de Benabre. Aquí el agua vuelve a ser la protagonista, abriéndose paso por un barranco encajonado y rodeado de la vegetación endémica alpina de la cara norte de Sierra Nevada. [1, 2, 3] 4. El Horcajo y el Nacimiento del Río Benéjar El sendero desciende buscando El Horcajo, un paraje bellísimo donde confluyen varios barrancos de cabecera y donde oficialmente nace el Río Benéjar. En este idílico rincón de montaña te verás rodeado por una sorprendente variedad arbórea que incluye serbales, álamos, sauces y pequeñas cascadas de aguas transparentes. [1, 2, 3] 5. Regreso por el Castañar y Área Recreativa La Rosandrá La última parte del recorrido sigue el cauce del río Benéjar aguas abajo, adentrándose en el majestuoso Castañar de Aldeire . Caminarás rodeado de ejemplares monumentales de castaño antes de llegar al Área Recreativa La Rosandrá. Este espacio arbolado cuenta con puentes de madera, mesas de pícnic y fuentes, sirviendo como el broche de oro perfecto antes de recorrer los últimos metros de vuelta al casco urbano de Aldeire. [1, 2, 3]
Recomendaciones Esenciales El momento idóneo: Sin duda alguna, la segunda quincena de noviembre (otoño) es la época estelar para hacer esta ruta. El contraste cromático entre los tonos ocres y dorados de los castaños con el verde perenne de los pinos es espectacular. Primavera es la segunda mejor opción por el deshielo. [1, 2] Cruces de agua: Dependiendo de las lluvias recientes y el deshielo, los arroyos del Gallego y Benéjar pueden bajar con bastante caudal. Conviene llevar calzado impermeable (botas con membrana) o estar preparado para descalzarse en algún punto. [1] Maleza: Al ser barrancos encajonados y menos transitados que otras dehesas de la provincia, hay tramos donde la vegetación de ribera invade la vereda. Se recomienda llevar pantalón largo para evitar los arañazos de las zarzas o ramas bajas. [1]