Antes de llegar a Bestué, en la carretera y a la derecha nos sale la pista de la Montaña de Sesa hasta Plana Canal, donde una cadena cierra el paso a vehículos. Subimos por ella, la entrada esta un poco mal, luego hay un tramo asfaltado y más tarde ya de tierra en bastante buenas condiciones para un turismo. Debamos llegar hasta un poste indicador de GR que va desde Bestué a Escuaín por Cuello Ratón. Dejamos el coche en un lado de la pista y sin seguir el GR, junto a las señales bajamos por unos rastros de pista, encontramos a los pocos metros unos pequeños carteles con la dirección a Plana Canal. Estamos en el Camino de la Montaña, que ya hicimos a primeros de año desde Puértolas a Bestué y que sube a los pastos de la montaña de Sesa. El camino sigue bajando muy cómodamente hasta llegar a un pequeño prado donde encontramos a la derecha y señalizado el Camino de la Montaña y a la izquierda junto a un panel explicativo el camino del Hayedo Mágico. Nos decidimos por este último y empezamos una bajada por un bonito hayedo, aun sin colores otoñales a pesar de las fechas, que tras cruzar varios pequeños barrancos nos lleva hasta el Barranco Airés que da nombre al valle. LO cruzamos, ahora apenas lleva agua, y empezamos una fuerte subida, hay que ir atentos pues en algún tramo no esta muy claro. Hay señales verdes y blancas, pero como el sendero esta pensado para hacerlo en sentido contrario desde Plana Canal, suelen pasar desapercibidas. Pasaremos un tramo en el que tenemos que ir subiendo por roca, al estar mojada, algo resbaladiza y con buena pendiente. A tramos el sendero nos da un respiro y llegamos al punto en que a nuestra derecha nos llega el tramo, Camino de la Montaña, que hemos dejado anteriormente junto al panel explicativo. Tenemos aquí la posibilidad de un bonito circuito. Seguimos dirección a Plana Canal, nos queda unos 300 metros de desnivel que vamos haciendo poco a poco. Salimos del bosque al erizón y ya vemos el collado. Un esfuerzo mas y llegamos para salir cerca de la pista de Sesa y a Plana Canal. Junto a la barrera hay varios coches y gente que va a los miradores. Nosotros hemos decidido volver por la pista, buscamos un sitio al abrigo para almorzar y disfrutar de las vistas y reconocer los lugares por donde hemos pasado. Ahora nos queda continuar por la pista tranquilamente hasta completar la vuelta. Empiezan a salir nubes y nos caen algunas gotas. Hacia el norte la cosa está más negra, pero completamos la circular entre más sol que nubes, habiendo recorrido un bonito sendero nuevo.